Alina: sin bajar la guardia frente a la COVID-19

Alina Batista Miranda es una fémina que desmiente aquella frase que tilda a las mujeres como “sexo débil”. Su experiencia como Delegada de la Circunscripción 33, su trabajo en el Comité Provincial del Partido y las múltiples tareas que desempeña, así lo confirman. Pero la prueba de fuego la enfrentó hace apenas unos días, cuando parte de su comunidad se vio cercada dentro de la Zona Roja.

Zona Roja, ¿historia para ser contada?

Pues claro que sí, es una experiencia que debe socializarse para que, de cierta manera, llegue hasta aquellas personas que piensan que la COVID-19 nos les va a “tocar” a ellos. Para que entiendan que la pandemia está aquí, entre nosotros, y que somos nosotros los encargados de ponerle freno.

¿Cómo viviste esta experiencia?

En el corazón de la Zona Roja, lidiando con la candela, como se dice en buen cubano. Lo que pueda contarte es poco, solo los que han vivido una situación semejante pueden entender lo que sentí. Todo el tiempo estuve junto a mis electores, siguiendo de cerca las pesquisas, pendiente de que nadie bajara la guardia, de que los recursos disponibles llegaran a todos por igual. Pero sobre todo, tuve que extremar las medidas de higiene para que mi familia no se viera afectada, ten presente que yo estaba todo el tiempo en la calle.

Por tu entrega, dedicación y enfrentamiento a la COVID-19 fuiste merecedora de un importante reconocimiento…

Si, al igual que otros delegados e instituciones que se destacan en el enfrentamiento a la COVID-19, la Asamblea Municipal del Poder Popular en Las Tunas me confirió la Distinción al Valor. Ese fue uno de los momentos más emocionantes de mi vida, que me tomó por sorpresa. Guardo con mucho cariño y orgullo la foto de ese día, junto a mi Presidenta de la Asamblea Municipal. Más que un estímulo, esta Distinción representa un compromiso con mi gente, con mi Revolución.

¿Algo positivo de la COVID-19?

La pandemia es mala por donde quiera que se le mire, pero si algo bueno nos dejó es que mi gente tomó conciencia de lo que significa tener el peligro ahí, respirándote en el cuello. Llegar a una situación como esa, que tu cuadra, tu barrio sean decretados como Zona Roja, es producto de la irresponsabilidad, de no cumplir con los protocolos establecidos. Sabemos que el cubano es jocoso y familiar, pero estos son tiempos de pensar y actuar de forma diferente, por el bien de tu familia.

¿Algún  mensaje?

No puede ser otro que un mensaje positivo: saber que de ésta vamos a salir, que pronto volveremos a compartir, pero también tenemos que estar conscientes de que las cosas no volverán a ser iguales. Ahora sabemos lo que es tener un enemigo tan fuerte e invisible, pero no invencible: tenemos las armas para ello, es tiempo de usarlas y usarlas bien, por nuestros hijos, por nuestro futuro.

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